¿Sabías que tiene dos fechas? El Día del Orgasmo Femenino se celebra por partida doble, y en Amateur.tv nos parece poco.
Por supuesto que hay un Día Internacional del Orgasmo Femenino. De hecho hay dos: En Australia, Brasil, Canadá. EE. UU., Portugal y el Reino Unido se celebra el 31 de julio y en Latinoamérica, el 8 de agosto.
En ambos casos el origen es el mismo y debemos agradecérselo a un concejal brasileño que se llamaba Dantas Lacerda. ¿Concejal de qué? Suponemos que de Sanidad, de Salud Pública o de algo parecido. De Dantas Lacerda tenemos claro que se tomaba muy en serio el placer de las mujeres (de todas ellas, no solo de las que le incumbían directamente) hasta el punto de convertirlo en el objeto de una ley, o por lo menos de intentarlo. Lo que no sabemos seguro es el contexto en el que nació esta propuesta porque nos han llegado dos versiones diferentes.
En la primera versión, Dantas Lacerda propuso celebrar este día por primera vez en 2001 porque «es un factor de alivio del estrés, responsable de la armonía familiar y que muchas mujeres no confiesan que no logran alcanzar el orgasmo y, por lo tanto, el matrimonio termina en separación.»
Según otras fuentes, el origen del Día Internacional del Orgasmo Femenino se remonta al 2006, cuando el mismo Dantas Lacerda estableció una ley municipal que promovía el esfuerzo de la población para que las mujeres alcanzaran el orgasmo como una cuestión de salud públcia, ya que solo el 28 % de las mujeres en su zona lograban llegar al orgasmo.
No sabemos exactamente cómo se podía cumplir esa ley ni qué había que hacer para infringirla, pero suponemos que Dantas Lacerda se hizo muy popular entre el electorado femenino. Independientemente de si sus propuestas consiguieron un efecto real sobre las mujeres de su jurisdicción, lo que sí es seguro es que a él le debemos el origen de este día. Y servirnos de inspiración para nuestra Fiesta del Orgasmo en Amateur.tv.
Así que ya sabes: tu próximo orgasmo dedícaselo a Dantas Lacerda.
Por qué se reivindica el Orgasmo Femenino
La brecha de placer sigue existiendo. Además, hablar de ello en abierto es lo que la va estrechando poco a poco.
De hecho, la conversación ha cambiado mucho en pocos años. Por consiguiente, cada vez hay menos tabú y más información útil.
Cómo celebrarlo de verdad
Dedica tiempo sin prisa. Sin duda, el reloj es el peor enemigo del placer.
Asimismo, habla de lo que te gusta. En cambio, dar por hecho que el otro lo adivina no funciona nunca.
Finalmente, prueba cosas nuevas sin presión. En consecuencia, el descubrimiento importa tanto como el destino.